Páginas

La toma del Congreso

Yo Soy Aquél

Apenas me recuperaba del vómito diario que me generan las aventuras de los legisladores mexicanos, cuando escuché algo y me dieron ganas de regurgitar de nuevo. A diario debo, por mi trabajo, enterarme que una fracción parlamentaria o partido entero hace algún ridículo en afán claro de obtener poder, dinero y notoriedad, porque no me digan que es lo único que buscan nuestros políticos; a poco usted cree que alguno quiere a su país y desea verlo caminar con rumbo, aunque no sea él o su partido los encargados de llevar tal o cual responsabilidad. Desde nuestros supuestos héroes de la independencia, ellos, los políticos, han visto la política en México como un botín con el cual pueden enriquecerse y hacer lo que quieran. Hoy vemos cómo un líder mesiánico, al no obtener el poder porque perdió las elecciones, hace lo imposible para que el país no camine; no importa cuál sea el costo, se descara junto con otros allegados de odiar la democracia cuando ésta no está de su lado y pone en peligro la paz social porque no se cumplieron sus aspiraciones, en fin, un enfermo desquiciado de poder, pero hasta a eso ya nos estamos acostumbrando cuando de pronto de la nada sale un “pedazo de estadista” de apellidos Zapata Perogordo que propone una ley en donde el derecho de réplica para con los medios se trasforma en una ley mordaza para todos los comunicadores del país, periodistas, críticos, caricaturistas y comentaristas, de todo aquel que piense, comente, proponga y exponga su manera de pensar, so pena de ser demandado económicamente. De donde, me pregunto yo, salió este “cavernícola legislativo”, en que está pensando el “santo señor”, cuando los mexicanos estamos capeando el temporal de ejercitar una democracia, después de 70 años de yugo priísta, en donde vemos a radicales de izquierda secuestrar cada rato al país porque las cosas no son como ellos quieren que sean y sale este genio con una propuesta que nos haría bajar a las épocas del oscurantismo masónico que movía los hilos de la política mexicana, donde si hablabas de alguien, lo más probable era que te desaparecieran, ¿eso es lo que añora el tal Perogordo con su brillante propuesta? Qué pena, pareciera que el poder legislativo es el más grande enemigo de todos.
En fin, que los pobres mexicanos hemos tenido que soportar lo lejos de Dios, lo cercano a los Estado Unidos y lo mal gobernados que estamos desde que somos país.

FUENTE: Record Diario Deportivo
Esteban Arce, Yo soy Aquél...
Lunes 21 de Abril de 2008

No hay comentarios.: