Páginas

Una familia de 10 por Esteban Arce.

Jorge Ortiz de Pinedo es heredero de una de las fortunas histriónicas más importantes del mundo del espectáculo en nuestro país.
Sin duda, un portador permanente de contenido rentable para la empresa se ha mantenido vigente hasta la fecha y que junto con Silvia Pinal y Chabelo se pueden considerar los fuertes y los de más personalidad que siguen a cuadro en al televisión mexicana. El más grande éxito de Jorge fue y ha sido aquella comedia de situaciones Dr. Cándido Pérez, con la que se graduó como un gran actor de este género. Ha seguido apareciendo en otras aventuras, con mayor o menor éxito, pero nunca como aquel doctor de ‘moral distraída’, que hizo época en nuestra televisión.
Es hasta hoy, con el gran éxito de Una familia de 10 donde vuelve a mostrarse como el amo de esa manera de hacer televisión, a tal grado que fue la única serie de la barra de comedia que repite para el año entrante con una nueva temporada.
La primera terminó el jueves pasado, y tuvo a bien invitarme para que interpretara a un conductor de una emisión de concursos que hacía participar a su familia para ganarse una casa. Yo entiendo que uno, como conductor de televisión, no debe actuar porque además de que no sabes y hechas a perder los programas, atentas contra tus propios esquemas de lo que debe ser el entretenimiento, pero cuando uno es fiel seguidor de ese programa se desecha la norma y solamente en dos ocasiones, de algunas que he sido invitado para actuar, he participado en programas a manera de actor.

La primera fue hace como 12 años con Eugenio Derbez, donde junto con El Burro Van Rankin aparecimos en un sketch de Pinocho en donde éramos las ‘malas compañías’ del niño de madera, y la verdad que lo disfruté, porque a pesar de que soy verdaderamente mal actor, Eugenio siempre me ha hecho reír y es buen amigo y compañero de años, por lo que acepté hacer algo que para mi solamente deben llevar a cabo los que saben, porque actuar y hacer reír es cosa seria. Cuando uno se para en el set debe seguir lineamientos, ser natural, coordinar movimientos, intentar ser simpático y coherente.

Créanme que es verdaderamente difícil. Es más, me declaro incompetente.

Cuando no soy capaz de ‘chiflar y comer pinole’ al mismo tiempo es muy difícil, y más cuando nunca lo has hecho y no tienes ni técnica ni experiencia. Mis respetos para que los actores de comedia, sobre todo a los buenos y más a los que se mantienen tantos años, como ese maestro de la comedia familiar, ligera y sobre todo rentable: Don Jorge Ortiz de Pinedo.

Yo Soy Aquel... lunes 17 de Septiembre de 2007.
esteban.arce@record.com.mx

No hay comentarios.: